Tejer Macramé como terapia para el estrés

Macramé y ,manualidades en providencia

Hola mis queridos lectores, hoy les quiero hablar acerca de los beneficios del tejer macramé, conocer que hay detrás de esa sensación placentera y del bienestar que genera realizar esta actividad de anudar o tejer.

¿Cómo obra el macramé en nosotros? ¿Cómo es que nos genera tanto bienestar?

Hoy en día, vivimos a un ritmo muy acelerado, la mayoría de las veces sentimos que el tiempo “se nos pasa volando” y que realmente no alcanzan las horas del día para tantas cosas que tenemos pendientes por hacer.
Cada día la sociedad impone más y más preceptos, y la mayoría de las personas se acoge a ellos sin analizar demasiado. Pero yo te invito a analizar…

No sé si concuerdas conmigo en que, pareciera que andar apurado es simplemente parte de todo, que el afán por hacer las cosas aceleradamente está bien, que el estrés es la normal. Las personas caminan con pasos apurados y van tan absortos en su propia situación de vida, y no se detienen ni siquiera cuando tropiezan con otro o con pertenencias ajenas.

Realmente, tener “todo al día” en nuestra vida personal y laboral parece una misión imposible, porque vivimos en un mundo donde todos los requerimientos son “para ayer”. Y es así cómo aun cuando no hemos terminado una actividad, ya comenzamos con otra al mismo tiempo, y otras más en la lista de pendientes.

Es un mundo donde pocas veces, o nunca, hay tiempo ni de recuperarnos de algún malestar de salud, y por supuesto tomar un reposo es la última opción – obligada – cuando el cuerpo no da más y te manda a la cama para decirte que tienes que parar, lo ideal es evitar llegar a estos niveles de estrés y presión.

 

Macramé como terapia para lidiar con el estrés del día a día

Como individuos y por un acto que pudiera ser hasta inconsciente, buscamos algo alterno que nos permita un respiro… Necesitamos una actividad que nos permita así sea unos instantes de parada, para recordar que estamos vivos, que nos permita sentir parte de la vida, que nos permita palpar cosas, experimentar sensaciones que generen paz.

Necesitamos de esa actividad que nos hace sentir bien y que finalmente nos impulsa a seguir creyendo en nosotros mismos, y en que podemos con esa cotidianidad a veces rutinaria o aburrida.

Es por eso que buscamos actividades alternativas para hacer, o algún deporte, o reunirnos con amigos a tomar un vino o tomar esos minutos para el cigarro. Obviamente hay actividades más beneficiosas que otras.

Para mí esa actividad perfecta que trae bienestar y un placer sin igual existe y se llama Macramé, y le aseguro que no estoy siendo romántica al defenderla a capa y espada. Yo quiero contarte de todos sus beneficios.
¿Qué es lo primero que buscamos al intentar actividades diferentes a nuestra rutina? ¡Relajarnos! ¡Alegrarnos! ¡Estar placenteros! Sin embargo, todo esto tiene razones fisiológicas y neurológicas.

¿Cómo funciona la relajación?

Hay estudios donde se describe que la relajación es producto de la repetición. Repetir palabras, frases, oraciones, posturas, respiraciones o actividades de forma permanente te relaja.

El tejer o anudar en el macramé, además de ser muy entretenido es un ejemplo excelente para esto, porque en el tejido se repiten los patrones y haces lo mismo una y otra vez, en especial si deseas lograr armar grandes tramas o varios ejemplares de algún diseño en particular. Por eso los efectos de sentirse relajado.

Macramé como terapia para el alivio para la ansiedad

A medida que avanzas en el tejido, disminuye el ritmo cardiaco y la presión arterial y los músculos se relajan. Entonces seguidamente, comienzan otros efectos secundarios, y es que no solo estamos relajados y más tranquilos, también como resultado, dejamos de estar ansiosos y es así como el cerebro tiene por fin la oportunidad de enfocarse en otras cosas. Maravilloso, qué avance ¿verdad? Ahora el cerebro se permite pensar en otras cosas, y comienza a crear otras cosas: cosas nuevas.

Realmente el macramé tiene un impacto enorme en la salud. Te conectas con el aquí y el ahora, estas de plena presencia en el tejido que estas realizando y olvidas el tiempo, estas concentrado(a) y eres uno(a) con la actividad de tejer, lo que se traduce en concentración.

Una constante en mis clases es que al principio cuando las aspirantes (y digo las aspirantes porque aún no se inscribe ningún hombre en mi clase, no porque sea una actividad exclusiva para mujeres) leen que la sesión puede ser de 4 y hasta 6 horas, les parece larga, pero cuando están ya en la clase y les digo: chicas quedan 30 minutos, vamos concluyendo la clase hoy… entonces se asombran de cómo se les fue la jornada y ni cuenta se dieron, y más aún no quieren parar.

Pero hay más… Cuando tenemos la posibilidad de palpar y sentir cosas, texturas; hay una cantidad de estímulos eléctricos que pasan por todo el cuerpo y van directamente al cerebro para que entonces el cuerpo sienta y actúe motoramente. Experimentar con nuevos materiales y el generar texturas con el tejido, te hace sentir bien. Y por eso es que pasado un rato en la actividad de tejer, te sientes completamente placentero.

 

 

El club de macramé es un espacio para fomentar y preservar este hermoso arte.  Así que si quieres unirte al club y aprender las técnicas básicas de macramé, revisa el Curso básico de macramé que tenemos disponible durante todo el año.

Soy sumamente investigativa, y realmente me encantaría saber de cualquier otro aporte que quieras dejarme a través de tu comentario.

Valoro mucho que leyeras hasta aquí.

Betzabeth González.

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